Resumen
Con cerebros del tamaño de un guisante, pueden realizar reconocimiento facial. Los científicos aún estudian cómo.
Las abejas pueden distinguir rostros humanos con cerebros diminutos que contienen solo 1 millón de neuronas. Los cerebros humanos tienen 86 mil millones.
Los investigadores mostraron fotografías a las abejas y las recompensaron con agua azucarada por elegir el rostro correcto. Las abejas aprendieron a reconocer rostros con 80% de precisión.
Esta habilidad probablemente evolucionó para reconocer flores. Las abejas deben recordar qué flores contienen néctar - el reconocimiento facial usa un emparejamiento de patrones similar.
Fuente: Journal of Experimental Biology