Resumen
El camarón mantis distingue la luz de formas inusuales con muchos tipos de fotorreceptores. A diferencia de nuestro sistema de tres canales, muestrea el espectro en más partes.
Bajo el mar, los colores siguen otras reglas. El agua filtra la luz y la visión se vuelve una competencia evolutiva.
Los ojos del camarón mantis tienen muchos receptores para distintas longitudes de onda. Eso puede ayudar a clasificar la luz en más categorías.
También destacan por sensibilidad a la luz polarizada. Esto influye desde comunicación hasta caza.
Inspira sensores biomiméticos. La naturaleza puede entender la visión como riqueza de información, no solo nitidez.